Arturo Peraza SJ: “Este país no es un sólo grupo”

Oliver Parra | Quinto Día

peraza arturoUn socialismo no es excluyente 

El Provincial de los Jesuitas en Venezuela, Arturo Peraza, no cree en un Plan de la Patria que excluya o no promueva el diálogo.

Advierte que los políticos deben aprender a dialogar y si quieren imponer su propia visión, vendrán los conflictos.

¿Cómo ve el país en este momento?

Es muy difícil decir después que tú ves la participación que hubo durante las elecciones nacionales del 14 de abril que tengas una población excesivamente desencantada, yo creo que no se pueden leer igual las elecciones municipales a las elecciones nacionales.

¿El pueblo con el que usted se comunica en los barrios, está hoy mejor que hace un año?

Yo no tengo indicadores como para ponerme a pronunciarme en la dirección de si está mejor o está peor. A mí sí me llama la atención que este último año que pasó, por ejemplo, se haya señalado que el tema de la pobreza en Venezuela se redujo, pero eso también está pasando en toda América Latina, qué bueno saber que no somos la excepción a la regla, sino que estamos encaminados dentro del horizonte latinoamericano, mejor o peor porque también hay problemas, hay que reconocer el tema de la inflación, el problema del desabastecimiento.  Entonces, estas pinturas blanco o negro, sí y no, no ayudan a un análisis serio.  Tenemos que convencernos es que el país no es de un solo grupo, además la gente vota de manera muy llamativa, es decir, tú vas a ver varios municipios y parroquias en donde la gente en las elecciones nacionales votó de una manera y en estas locales ha votado de otra manera distinta, porque los líderes locales también pesan, pesa el modo como se presentaron los candidatos.  Entonces, yo creo que hay otros factores y otras riquezas y especialmente cuando uno gira hacia el interior, esta caraqueñización, digámoslo así, de la política nacional por lo cual todo gira en  torno a Caracas y a los intereses de la política nacional y no ver los problemas de cada una de las localidades, es un empobrecimiento muy grande.  Entonces, no es cuestión de leer solo el PSUV o la MUD, sino cómo leemos la complejidad de lo local, de las situaciones particulares que se pueden vivir en la frontera, tanto del Alto Apure, del Táchira, como si tú te paseas por nuestras costas orientales, como si tú te paseas por la zona zuliana o las zonas más adentro de nuestros llanos venezolanos.  Yo creo que cada localidad tiene sus particularidades.

¿Siente que el liderazgo que ahorita tenemos proyecta hacia ese sector mayoritario de la población y puede ser una conducta a seguir?

Yo siento que nuestros políticos todavía no aceptan que el diálogo es un tema importante y nuestra población sí lo ve como un tema necesario.  Te hablan de diálogo constantemente, te dicen, estamos dispuestos a negociar, vamos a dialogar, negociar no se dice, pero dialogar sí y el problema es que todo diálogo supone cierta negociación y negociación significa, bueno, cómo llegamos a acuerdos en donde pueda ser posible el acuerdo, pensemos en la ciudad de Caracas, qué cosas son posibles aquí en Caracas que signifiquen mejor vida para los ciudadanos.  Pongamos un caso, el tráfico.  Es muy violento, es difícil por el tema de los motorizados y la idea no es sacarlos de las vías porque eso ni es justo ni es equilibrado, pero sí necesitamos reglas claras.  Se necesitan reglas claras como el tema del día de parada, si es que esa es la salida para el tránsito, que en este momento existe.  Pero dado que no hay diálogo, todas las soluciones se bloquean, quiénes perdemos, los ciudadanos.

¿El Plan de la Patria, por ejemplo, qué le sugiere?

Es legítimo,y además necesario, que un gobierno plantee un programa y un plan, ese es el plan nacional, es evidente que cada estado dentro de ese marco tiene que desarrollar su propio plan y cada alcaldía tiene que desarrollar su propio plan.  Un plan tiene que tener la apertura para aceptar la riqueza de la diversidad y de lo complejo.  Si un plan es leído como única dirección posible, va a ser un empobrecimiento y una causa más de batalla entre los venezolanos, si es leído como un conjunto de invitaciones que se van haciendo posible en la riqueza de lo que cada cual va aportando, entonces puede ser una oportunidad para irnos insertando.  Los venezolanos votaron no solamente por un Presidente, ahí hay algo positivo en nuestro sistema democrático, ese Presidente presenta un plan y el señor Nicolás Maduro presentó el mismo plan que presentó entonces Hugo Chávez Frías el año anterior, en el año 2012 y bueno, ese plan los venezolanos de alguna u otra manera lo han aprobado.  Yo no puedo pasar por delante sin atender a ese plan, pero tampoco significa una subordinación a ese plan, sino un diálogo con ese plan. 

El plan es muy definido, porque está hablando de la transición o consolidación al socialismo, un sistema de gobierno.

Yo tengo mis propias versiones del socialismo, pero el problema no es cuál es la versión personal del socialismo, yo creo que en todo caso cuando se habla de un socialismo democrático supone que tú tienes que aceptar diversas tendencias dentro de ese marco del socialismo.  El socialismo es una preocupación del Estado en general por atender las necesidades de la población y una convicción de que la sociedad se tiene que ocupar de las necesidades de la población, es un esquema de solidaridad, es un esquema de igualdad, pero una igualdad que no se entiende como mera igualdad material y por eso socialismo se plantea en distintos tipos de sociedades de diversa manera, hay una única lectura de socialismo y creo que cuando tú hablas de un socialismo democrático en donde hay distintos niveles de poderes y en esos distintos niveles de poderes hay distintos actores con pensamientos diversos, eso supone que tú tienes que tratar de articular esos modelos de pensamiento dentro de un marco común.

¿Esto es un socialismo contra la burguesía, se divide el país en eso? ¿Hay distintas clases de burguesía?

El problema es que yo creo que ese tipo de visiones pueden terminar siendo profundamente empobrecedoras o no decir nada, porque tú puedes crear una suerte de espanta pájaros en donde nadie termina cansando.  Entonces, yo creo que el problema no está en crear espantapájaros y menos en el 2014, a Dios gracias en el 2014 no hay elecciones, entonces yo creo que necesitamos entrar en otra lógica que no es la del enfrentamiento, sino la lógica de gestión en donde todos sumamos y eso es parte de lo que tiene que ser el socialismo, porque el socialismo es inclusión y no puedo trabajar un socialismo que es excluyente.

El liderazgo de oposición, ¿cuál debería ser su conducta a su juicio?

El liderazgo de oposición tiene un papel fundamental, porque tiene que señalar los elementos críticos y las fallas del gobierno, pero ese elemento tiene que ser leal y este problema de lealtad debe ser entendido por los dos grupos.  La lealtad solamente es posible en la medida en que los dos grupos puedan dialogar y encontrarse en ese camino de decir, vamos a hacer una oposición democrática y el otro acepta que requiere esa oposición que supone señalamientos.

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Acerca del autor

Arturo Peraza sj

Jesuita. Provincial de la Compañía de Jesús en Venezuela desde 2010. Abogado y doctor en Ciencias Políticas de la Universidad Central de Venezuela. Exdirector de la Revista SIC.