#SIC75: Hermanos mayores e interlocutores

Hilda Lokpez de George*

Especial para el 75º Aniversario de la Revista SIC.

hilda lokpez de georgSIC es cinco años mayor que yo.  En el constante proceso de construcción de  quien soy, la vida, el pensamiento y la palabra de personas como Manuel Aguirre Elorriaga, Hermann González Oropeza, Federico Muniategui, Juan Cardón, Leocadio Jiménez, Otto Maduro, Luis María Olaso, Luis Ugalde, Alejandro Goñi, Jesús María Aguirre, han dejado una huella de amor al prójimo, compromiso social, discernimiento, oración, acción, conocimiento de la realidad, atención a la voz del Papa, interés por el desarrollo cultural, preferencia por los pobres, formación en los valores cristianos, la espiritualidad y el magis ignaciano de ser cada vez más competente para trascender sirviendo mejor a los demás.

Cuando tenía 16 años asistí al curso de formación de jóvenes en Ocumare de la Costa, donde el padre Manuel Aguirre contribuyó a nuestra formación a través de la lectura de la biblia, la doctrina social de la iglesia, el conocimiento de las actividades de la juventud obrera católica, el rol de la juventud en el desarrollo del país, para ese entonces vivía en San José, trabajaba de día y estudiaba de noche en el liceo Juan Vicente González, donde fundé el Movimiento Estudiantil Católico.

Desde ese entonces Otto formó parte del grupo de amigos(as) con quienes compartía acerca de inquietudes sociales, políticas y religiosas.  Luego participé en el curso de formación en San Javier del Valle en Mérida.  Posteriormente, aunque seguía estudiando de noche en el liceo, asistía a las reuniones del Movimiento Universitario Católico (MUC) en la Universidad Central de Venezuela, allí disfruté de la alegría de las enseñanzas de Hermann, Muniategui, Cardón y más adelante de Leocadio y Olaso, a quienes invitaba a comer el Día del Padre. Seguía trabajando de día y ya estudiaba de noche en la UCAB.  Para 1968 había enviudado con un bebé y tres meses de embarazo, Leocadio celebró la misa de resurrección de mi esposo, apoyándome el MUC en la vivencia de la vida después de la muerte.  En 1974, año en el cual viajé becada a realizar un postgrado en Estados Unidos, vivía en un apartamento del INAVI en El Valle y un indigente enfermo se quedó en la planta baja del edificio, la reacción de algunos vecinos fue echar creolina a su alrededor y se negaron a ayudarme a montarlo en mi carro para llevarlo al hospital, recurrí a Olaso quien se trasladó a mi casa para ayudarme a ello y Leocadio le consiguió cupo en un asilo en San Martín, lamentablemente el indigente murió en el Hospital de Coche. Muchos años después de 1994 al 2011 compartí con Marcelino Bisbal y Jesús María Aguirre, trabajando como docente de Métodos de Investigación Cualitativa en el postgrado en Comunicación Social en la UCAB. Desde el 2005 participo en una comunidad de base en cuyo origen y consolidación está el acompañamiento de Alejandro Goñi.

Mi lectura de SIC ha sido irregular, ahora nuevamente con más frecuencia, me he nutrido de sus orientaciones en muchas situaciones de la vida personal y del país, tengo ese sentido de pertenencia que nos hace enorgullecernos de nuestra familia, de quienes sentimos primero como hermanos mayores, luego interlocutores y con quienes intercambiamos argumentos para aproximarnos a verdades que nos permitan ser cada vez mejores y contribuir desde nuestro espacio a desarrollar a nuestro amado país.

*Hilda Lokpez de George. Egresada y docente UCAB.

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