¿Qué significa ser pobre?, por Lissette González

Lissette González
Conjeturas para llevar

Alex vive en Turgua, hijo único de herrero y ama de casa. Poco a poco arreglaron la casa, pero en Turgua no hay tubería de aguas servidas. Alex estudió y terminó bachillerato, pero durante el paro 2002-2003, su novia quedó embarazada. Se casaron y tuvieron su bebé en la casa paterna. Con esfuerzo, Alex logró trabajar y seguir estudiando; está graduado de TSU en Informática, pero no ha conseguido un trabajo estable. ¿La familia de Alex es pobre? Depende de qué entendamos por pobreza.

Casa en Turgua - Juan Miguel Ávalos

Casa en Turgua – Juan Miguel Ávalos

Cuando usamos ese concepto en la vida cotidiana tenemos claro su significado: desde nuestra posición, consideramos pobre a alguien que tiene menos recursos, que reside en una vivienda precaria, que no estudió. Incluso, son frecuentes los prejuicios sobre cómo se ven, cómo son los pobres. Sin embargo, cuando estudiamos esta realidad científicamente, no podemos contentarnos con generalidades, ni permitir que los prejuicios determinen la forma en que la pobreza va a ser medida. Este concepto es demasiado importante porque permite evaluar los resultados de las políticas públicas, conocer el avance de un país en el tiempo y con respecto a la comunidad internacional. Y, aunque parece una idea clara, existe en la actualidad un intenso debate sobre cómo debe medirse.

Desde los años setenta en América Latina se han producido diversas estrategias orientadas a medir la incidencia de la pobreza. El método más conocido es la Línea de Pobreza, que consiste en comparar el ingreso de los hogares con la estimación de una canasta de consumo de alimentos: si el ingreso está por debajo de este umbral, el hogar es pobre extremo; si el ingreso es menor a 2 canastas alimentarias, el hogar es pobre. Esta metodología, aunque extendida, cuenta con debilidades: el ingreso no mide de forma directa la satisfacción de las  necesidades, puede haber inexactitud en su declaración, entre otros. Por ello, el método Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI) se orienta a la medición directa de las carencias de los hogares en educación, hacinamiento, tipo de vivienda, servicios de saneamiento y dependencia económica. Cuando un hogar carece de una de estas necesidades se considera pobre, si carece de dos o más, es pobre extremo. Ambas metodologías son calculadas actualmente en Venezuela, aunque Línea de Pobreza es la que acapara los titulares.
pobreza_familia
Para determinar si la familia de Alex es pobre, línea de pobreza nos mostrará cambios: el ingreso familiar aumenta en épocas de crecimiento económico; un herrero recibe más encargos y Alex encuentra trabajo. En esos momentos, el hogar no es pobre según ingreso, pero ocurre lo contrario en períodos de recesión. Línea de pobreza es un método muy sensible a las variaciones de la actividad económica y el empleo, por ello se considera que mide pobreza coyuntural. Al usar el método NBI encontraremos que la familia siempre es pobre porque la vivienda no cuenta con servicio de aguas negras. Hay aspectos de la condición de la vivienda que no mejoran con el incremento del ingreso y eso es lo que muestra este indicador.
Ambos métodos se centran en las necesidades del hogar y no en las capacidades de sus miembros para generar su bienestar. Actualmente hay intentos de basar las  mediciones de pobreza en la teoría de Amartya Sen: medir capacidades, no necesidades. Por ello la creación de nuevos índices multidimensionales de pobreza que se han ensayado en diversos países del mundo y en algunos comienza a utilizarse como indicador oficial.
La discusión hoy se centra en cómo establecer las dimensiones a incluir en estos índices y cuáles deberían ser los umbrales para identificar las carencias de los hogares. El consenso parece apuntar a que ambos elementos se definan en función de las legislaciones nacionales y lo que se establece en ellas como derechos. Así, las mediciones de pobreza  dejarían de ser una convención de los expertos, para reflejar cuán lejos nos encontramos de aquello que la sociedad considera bienestar.
Para familias como la de Alex, indicadores que permitan conocer la cantidad de hogares pobres y también el tipo de sus carencias, favorece políticas públicas con mayor impacto sobre las condiciones de vida. Aunque en Venezuela ha habido ejercicios con índices multidimensionales, esta discusión aún no llega a nuestros datos oficiales. Es una tarea pendiente.

Artículos relacionados:

email