Mandela

Alfredo Infante s.j.

nelson-mandelaMirada honda al corazón de la humanidad,
Amando por encima de de odios y trincheras.
No hubo límites para tu palabra certera y
Diáfana, acrisolada en el fuego de la prisión.
En silencio, a solas con tu conciencia,
Libre, señor de sí, hermano de tus enemigos,
Abriste la puerta señalando el camino a la mesa multicolor.

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