Luisa Pernalete: ¿Quién dijo que todo está perdido?

Luisa Pernalete

¿Quién dijo que todo está perdido? Eso no sólo lo dice la famosa canción de Fito Páez, fue lo que también me dijo mi amiga Belkys, después de su experiencia de andar en autobús durante una semana.

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Belkys es docente. Su carrito – ya de cierta edad– tuvo que salir de circulación por una semana, “no sé si decir que fue por problema de repuestos o por problemas de presupuesto”,  comentó. El asunto es que el primer día se fue al  trabajo en taxi,  pero luego  sacó cuentas y vio que terminaría desplumada sin ser ave, así que vio las rutas de bus disponibles, tomó algunas previsiones de “seguridad” y el resto de la semana hizo su reflexión matutina en las unidades de transporte colectivo.

“¡Fue muy interesante!- nos contaría después- Vi escenas esperanzadoras: jóvenes trabajadores –se sabía que eran trabajadores de empresas por sus uniformes – que se levantaban a dar su puesto a señoras mayores y no tan mayores;  adolescentes y jóvenes estudiantes que se apoyaban cargando los libros de los que estaban de pie, se podía ver por sus insignias que no siempre eran del mismo liceo, o sea, no eran necesariamente conocidos o amigos; gente de cualquier edad cediendo su asiento a madres con niños en los brazos, gente que daba los buenos días y  algunos les respondían… Yo miraba cada escena y pensaba en tantas cosas que solemos decir -generalizando –  sobre el  país: que no hay solidaridad entre los venezolanos, que hemos perdido mucho, que los jóvenes de hoy son cualquier etc pero siempre en negativo. En fin, se suele decir que todo está perdido. No digo lo mismo después de esta semana”.  Esa fue su reflexión.

Nadie dice que todo está ganado, los casi 20.000 homicidios del año 2012  están ahí, en nuestra historia nacional. Enero y febrero han sido muy violentos en Ciudad Guayana; el maltrato entre pares en las escuelas habla de un serio problema que crece en espiral; se incrementan los casos en los cuales son jóvenes,  adolescentes  y casi niños, aparecen tanto como  víctimas como victimarios. Nadie habla de estar en el país de Alicia, el país de las maravillas. No se trata de ser ingenuos. Se entiende que haya escasez no solo de papel sanitario, azúcar y aceite, y también de esperanza, pero tal vez tenemos nuestros sentidos adormecidos, aturdidos, indigestados con tanta mala noticia y ello nos está impidiendo ver  que hay señales,  silenciosas muchas veces, pequeñas, pero reales también.

Si añadimos a la reflexiones de Belkys todas las ideas que salieron en el Encuentro 2.0 promovido por Espacio Público, en Caracas, en  donde había  cerca de 180 personas, la mayoría jóvenes, profesionales de la comunicación social y áreas afines, contando cómo han multiplicado su capacidad de difundir cosas buenas, su capacidad de influir positivamente en otras personas, una  tiene que sentirse realmente animada a trabajar,  a invitar a otros  o a sumarse a otros, de manera que lo que no se ha perdido, no se termine perdiendo por miedo, por inercia, o por falta de atrevimiento.

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Acerca del autor

Luisa Pernalete

Educadora e investigadora del Centro de Formación Padre Joaquín de Fe y Alegría. Ex directora zonal de Zulia y Guayana. Ha trabajo en educación para la paz, redactando libros y artículos sobre el tema para prensa nacional y regional.