La mirada de Dios

Fidel Torres sj

La mirada de Dios
nunca nos desampara
escucha nuestra historia
y nos abre a su encuentro.

La mirada de Dios
se detuvo en la joven María
la llena de gracia
la que nos abrió la puerta de la salvación.

La mirada de Dios
se fijo en Zacarías e Isabel
los que no pudieron tener familia
les regalo la vida de Juan.

La mirada de Dios
se estacionó en la vida cotidiana de los hombres
fue calladamente naciendo en todas las travesías
que ejemplarmente se contempla de Nazaret a Belén.

La mirada de Dios
acampó sobre los que no tienen posada, pan,
los migrantes, los hijos de la calle, los pobres,
los enfermos, los indiferentes, los desesperanzados.

La mirada de Dios
quiso poner su tienda, su casa,
en este mundo roto, entre nosotros,
queriendo levantar a toda la humanidad en una familia.

La mirada de Dios
hizo su refugio al borde del camino,
como muchos de ayer y de hoy,
sin seguros, explotados, sin trabajo, sin ilusión, quiso nacer e iluminar al mundo.

La mirada de Dios
arropada por María y José
despierta al mundo con un grito del niño que trae nueva vida,
una estrella aparece, unos pastores convocados: un canto de gloria.

La mirada de Dios
quiere entrar a mi vida
con nueva intensidad,
para no perder la vista de los que siguen al borde del camino.

La mirada de Dios
ahora cuenta con mi mirada.
Que aprendamos a mirar con la familia de Belén
para construir la familia humana que nos necesita.

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