Aniversarios militaristas

Francisco José Virtuoso
El Universal

 Es verdad que la historia no es cíclica. Nadie se baña dos veces en el mismo río, diría Heráclito. Pero también es cierto que hay conexiones y semejanzas porque el hombre es el único animal que no aprende de sus errores.

Este año 2012 coinciden los aniversarios de dos errores. Uno, el del Padre de la Patria, nuestro gran Simón Bolívar, quien el 15 de diciembre de 1812, en su Manifiesto de Cartagena, prólogo del cruel decreto de Guerra a Muerte, consagra el republicanismo militar. Teoría que siempre sale a relucir cuando la Patria y la soberanía están en peligro.

El 4 de febrero de 2012, se cumplen dos décadas del levantamiento militar que se justificó y se sigue justificando como el hito heroico que dividió las aguas entre la corrupción de la costumbres de la democracia burguesa y el parto de una nueva era de revolución y progreso.

Recordamos dos acontecimientos similares que coinciden en el diagnóstico y en la propuesta política. Hace doscientos años, un joven militar rechazó la debilidad de la república civil fundada para consolidar la independencia declarada y la vida en libertad. Sus instituciones, dirá Bolívar en su manifiesto, eran un artificio aéreo, la política un ejercicio que tenía filántropos y filósofos por decisores, la capacidad de sus ejércitos muy reducida por la adopción de un esquema de organización federal copiada de otras culturas. Solo un ejército centralizado y una voz de mando dictatorial podía mediante el arte de la guerra garantizar la independencia y la libertad. El problema fue que durante todo el siglo XIX y buena parte del XX muchos se hicieron eco de esta conseja; y la guerra, el caudillismo y el militarismo se convirtieron en la forma tradicional de organizar nuestros regímenes políticos.

Hace 20 años, un golpe militar intentó derrocar al entonces Presidente de la República, Carlos Andrés Pérez. Estuvieron comprometidas en la asonada, guarniciones militares de varios estados. Nuevamente el Padre de la Patria brindó la justificación necesaria: La República está corrompida y sólo la fuerza de las armas podrá restablecer la felicidad pública, mediante la guerra y el mando centralizado de los héroes.

Hace pocos días, unos niños vestidos como guerrilleros y empuñando armas de guerra fueron expuestos en un acto público en la parroquia del 23 de Enero en Caracas. La foto fue publicada por el grupo La Piedrita en su cuenta Facebook. Como telón de fondo el niño Jesús empuña un fusil en manos de la virgen María. Es tremendamente grave ver cómo en un país desangrado por la violencia, hay quienes se empeñan en seguir vendiéndonos la guerra y las armas como el modo privilegiado de hacer política.

Vea nuestro archivo de artículos de la Revista SIC tras el Golpe del 4F 1992

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Acerca del autor

José Virtuoso

Sacerdote Jesuita, licenciado en Ciencias Políticas y doctor en Historia. Actualmente es rector de la Universidad Católica Andrés Bello. Ex director del Centro Gumilla y autor de libros y artículos.