4F: De la censura democrática a la democracia censurada

A raíz de la asonada militar del 4 de febrero el Consejo Extraordinario de Ministros aprueba el decreto 2086, mediante el cual se suspenden las garantías constitucionales por segunda vez en este periodo presidencial, que podemos calificar de gestión democrática sincopada con golpe binario. La aprobación del decreto en el congreso genera un encendido debate en el que el expresidente Caldera exclama que “la democracia no puede existir si el pueblo no come” y advierte sobre los abusos previsibles del decreto. Palabra vana, tan inútil como la opinión mayoritaria de los caraqueños de todos los estratos y las simpatías políticas que, aún tras la explosión del 27 de febrero, consideraron desacertada la eliminación de la garantía constitucional de la libertad de expresión.

Pero veamos la secuencia de los hecho a partir de la madrugada del día 4, en que los golpista ya habían intervenido el canal 11, NCTV y el canal 8 del Estado en Caracas. En medio de la ineficacia de los golpistas que se comportaron como unos eunucos de la comunicación, ya que ni siquiera lograron pasar su proclama por el canal tomado de Estado, ni difundir sus volantes más que un panfleto universitario, el Presidente transmite por el canal 4 varios comunicados que mantienen en alerta a la ciudadanía sobre el desenvolvimiento global de los hechos.

De la censura democrática a la democracia censurada. Jesús María Aguirre. Revista SIC 542. Marzo 1992

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Acerca del autor

Jesús María Aguirre sj

Sacerdote Jesuita. Filósofo, Licenciado en Comunicación Social y Doctor en Ciencias Sociales. Investigador del quehacer comunicacional en el ámbito de América Latina. Colaborador en las Revista SIC y Comunicación del Centro Gumilla