¡Vamos a vivir: suelta esa arma!

Luisa Pernalete

“Afloja la mano, suelta el arma, para que tú y otros vivan”. Ese es el mensaje a los que creen que las armas salvan. Imagino que así han hablado las señoras de Catuche , esas heroínas que se han convertido en mediadoras de los violentos en su comunidad, y están cumpliendo tres años sin muertes por balas en su sector. Así también están hablando otras madres en esta ciudad a los jóvenes que no ven la vida como un don, y no se cuidan ni a ellos ni a los demás, y que han hecho del arma de fuego su compañera inseparable.

Toda esta reflexión la hacemos a propósito de la celebración de la Segunda Semana Diocesana por la vida y por la paz, que estamos celebrando en Guayana, entre el 3 y el 9 de octubre. Buena cosa, se le da continuidad a la invitación de los obispos a realizar acciones públicas a favor de la paz, alrededor del día de San Francisco. Hay que reconocer que Monseñor Mariano Parra y su equipo de pastoral, se lo han tomado en serio, por eso no será un solo día sino una semana. Con el lema “Yo amo la vida”, una especie de declaración personal que rechaza la violencia y apuesta por la vida, parroquias católicas, escuelas públicas y privadas, se sumarán en una plegaria colectiva.

No podemos seguir en esta guerra tan desigual, con un “ejército” inmenso, sin uniforme, pero armado – no se sabe cuántas armas hay sueltas en el país – por un lado, y una población inocente, por el otro, para la cual ir a comprar pan, o regresar del liceo, o visitar un familiar, puede costarle la vida.

Ya sabemos que las causas de la violencia interpersonal son múltiples, pero es evidente que en Venezuela, el fácil acceso a las armas de fuego, contribuye a que cualquier problema – incluso una mirada – termine con un muerto. Pablo Fernández, Coordinador de la Red de Apoyo por la Justicia y la Paz, y Secretario Técnico de la Comisión presidencial para el control de Armas, Municiones y Desarme, nos recuerda que entre junio 2008 y junio 2009, el 79,48% de los homicidios fueron cometidos por armas de fuego; nos dice también que en el 2010, según Cicpc, fue el 94%. ( Revista SIC, agosto 2011). Reconoce Fernández, que si bien el fenómeno de la violencia es mundial, “ los niveles de victimización por uso de armas en el país son alarmantes comparados con otros países”.

“La violencia es torpeza”, reza un afiche de una campaña de Amnistía Internacional, abogando por el control de las armas. IANSA, Red Internacional de Acción contra las Armas Ligeras, dice que si hay soluciones para frenar la proliferación de armas, erradicar el dolor que generan. Muere una persona por minuto en todo el mundo por la acción de estas armas pequeñas. En Ciudad Guayana, entre enero y agosto de este año, han muerto por causas violentas 40 menores de 18 años, ¡el equivalente a un salón de clases!. En este país mueren más jóvenes por balas, que por accidentes de tránsito o sida o malaria. ¿No es un dato como para que todos y todas nos activemos en esta campaña a favor de la vida y de la paz?

Muchos ciudadanos, no delincuentes, creen que tener un arma les garantiza su seguridad, pero eso no es así. La gente de IANSA dice que, según organismos internacionales, es doce veces más probable que un asalto termine en muerte cuando se usa una pistola. Toda arma busca matar, mientras más armas existan, mas muertos antes de tiempo seguiremos teniendo en Venezuela.

Valorar la vida no es asunto de sacerdotes y religiosas, es de usted y mío, por el derecho a nuestros hijos y nietos a llegar a viejitos, elevar todos un “basta ya, valora tu vida, suelta esa arma”, extiende la mano y caminemos juntos.

Artículos relacionados:

email

Acerca del autor

Luisa Pernalete

Educadora e investigadora del Centro de Formación Padre Joaquín de Fe y Alegría. Ex directora zonal de Zulia y Guayana. Ha trabajo en educación para la paz, redactando libros y artículos sobre el tema para prensa nacional y regional.