Racionamiento de gasolina o cómo evitar el Caracazo II

Carlos Maldonado

En las recientes semanas he visto el surgimiento de una campaña a través de redes sociales en el Táchira, llamando al rechazo de la instalación del chip para control automatizado de distribución de combustible. Dicho movimiento se ha generado en respuesta a la seria problemática para surtir gasolina en todo el Estado, donde los conductores deben formarse en filas que pueden durar desde 15 minutos hasta 3 horas en períodos pico, en una zona fronteriza donde el precio de un dólar (1$) por tanque lleno hace atractivo el contrabando como fuente de dinero fácil.

Describiré a grandes rasgos mi opinión sobre tal campaña y sobre el racionamiento de combustible:

  • La implantación del racionamiento de gasolina no es un caso de discriminación contra la región: es una solución complicada al problema del contrabando de extracción de combustible hacia Colombia y una prueba a escala de dicho sistema para posterior implementación a nivel nacional.
  • La solución “sencilla” es subir el precio de la gasolina (gradual o radicalmente) al precio internacional de un dólar por litro. Dicha medida desestimularía el contrabando porque dejaría de ser negocio, además eliminaría mafias y corruptelas alrededor de dicha actividad.
  • La solución “sencilla” tiene un factor complejo, ¿qué tasa cambiaria usar? ¿La tasa oficial, la del SITME o la fronteriza? La eficacia de dicha medida dependerá de esta decisión, además que sería determinante en las consecuencias que tenga sobre la economía en términos de inflación y en la sociedad, como una potencial segunda edición de “El Caracazo” o un probable colapso del transporte público.
  • Tener una gasolina a precio internacional, disminuiría el consumo, permitiéndonos exportar más gasolina para tener más petrodólares, que mejorarían nuestra desnivelada balanza de pagos.
  • De las personas que promueven la campaña de “#noalchip” en twitter ¿cuántos de ellos podrían pagar un dólar por litro de gasolina? Algunos argumentarían que primero necesitarían un sueldo ajustado a los sueldos internacionales, pero eso no va a pasar porque gran parte de la economía esta subsidiada con petrodólares, desde la comida hasta los cosméticos.
  • Una economía altamente subsidiada es la piedra angular de las políticas de redistribución de la riqueza de este Gobierno, así que los subsidios no se van a acabar, la gasolina no la van a subir de precio (al menos antes de Diciembre de 2012) y el chip para automóviles se lo van a instalar a todo el que quiera surtir gasolina en el país. Incluídos los colombianos que viven en Cúcuta con auto venezolano, porque su gobierno local se los permite.
  • El chip instalado en los autos permitiría posteriormente monitorear el movimiento de todo el parque automotor del país, solo hace falta instalar lectores en puntos de control de nuestras carreteras para saber qué auto va a dónde y cuándo, con cualquier propósito que se establezca en cualquiera de las leyes que nuestra Asamblea acostumbra a aprobar de manera relámpago.
  • No hay necesidad técnica de usar un chip, en Londres existe desde 2003 un sistema de peaje electrónico sin taquilla, donde de manera automática se leen y registran las placas de los autos que usan las calles más frecuentadas del centro de la ciudad.

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