Los representantes de la Iglesia Católica, Anglicana y Presbiteriana en Venezuela se pronuncian sobre la situación carcelaria en el país

Ante la gravísima situación carcelaria del País, los pastores, representantes de las Iglesias Católica, Anglicana y Presbiteriana, sensibilizados ante la realidad de los privados y privadas de libertad, manifestamos nuestro dolor y preocupación por los hechos de violencia y de gran tensión que se vive en los centros penitenciarios Rodeo I y Rodeo II; situación que en las últimas semanas ha mantenido en vilo al país, sin verse solución inmediata.

Queremos valorar el testimonio, la fortaleza y la búsqueda de la verdad de los familiares de los privados de libertad, especialmente de las mujeres, que como madres, esposas, hermanas, han mantenido una presencia constante exigiendo el respeto de los Derechos Humanos de sus familiares.

Sabemos de algunos esfuerzos realizados por el Estado Venezolano para humanizar algunos espacios carcelarios, e invitamos que estas expresiones positivas se multipliquen a lo ancho y largo de los recintos venezolanos. Valoramos también el esfuerzo de grupos religiosos que están sirviendo de mediadores en la búsqueda de una solución pacífica a la problemática carcelaria.

Reconocemos que, aunque se ha llevado adelante un trabajo orgánico a favor de los privados de libertad por parte de nuestras organizaciones religiosas, no hemos logrado la efectividad necesaria para aliviar los sufrimientos de los internos y de sus familiares, debido a la complejidad de la situación que desborda muchas veces nuestras capacidades de acción.

Consideramos oportuno que se tomen decisiones para que el tema carcelario sea prioritario en la agenda del Estado y del gobierno, de tal manera, que se constituya un sistema judicial y penitenciario respetuoso de la persona humana, que promueva condiciones de vida más acorde con la dignidad humana, que se favorezca la reeducación y formación de los internos, y no permita nunca vejaciones ni tratos inhumanos.

Ante la problemática actual consideramos pertinente:

  • Informar oportuna y verazmente a los familiares de los privados de libertad, sobre la situación del Rodeo I y Rodeo II.
  • Evitar promover rumores que fortalezcan la especulación o elucubraciones sin tener datos concretos, que en vez de ayudar a la solución de la problemática, complica la situación presente.
  • Que la solución ante la gravísima problemática en los centros penitenciarios en conflicto sea pacífica, sin derramamiento de sangre de ninguno de los grupos enfrentados, respetando ambos la vida del otro y sabiendo que la violencia genera más violencia.
  • Fortalecer la mesa de diálogo con la participación de todos los actores del conflicto, en la búsqueda de soluciones para preservar la vida de todos.

Como creyentes en el Dios de la Vida, queremos contribuir a mejorar la situación conflictiva antes descrita, para lo cual ofrecemos:

  • Promover espacios de oración por la pronta solución pacífica de esta problemática que afecta tanto a internos, miembros de organismos de seguridad y a múltiples familias venezolanas.
  • Participar en un diálogo fraterno que diseñe un plan de acción en conjunto con las autoridades para mejorar la situación actual.
  • Acompañar y caminar, junto con los familiares, promoviendo una pastoral ecuménica carcelaria.
  • Ponernos a disposición del Estado, en un servicio de subsidiaridad, a favor de los privados y privadas de libertad.

Que Jesucristo, Señor y salvador, nos auxilie para que todos juntos seamos constructores de la paz.

Caracas, 1ro de Julio de 2011.

Por las Iglesias:
Mons. Roberto Lückert
Iglesia Católica

Mons. Orlando Guerrero
Iglesia Anglicana

Pbra. Loira de Valera
Iglesia Presbiteriana

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