Fe y Alegría pide “sentarnos en la misma mesa”

Fe y Alegría nació hace 56 años queriendo dar respuesta a la situación de INJUSTICIA EDUCATIVA que representaba más de la mitad de la población sin saber leer ni escribir. En la raíz de su nacimiento se unieron la indignación osada, contagiosa y constructiva del Padre Vélaz y sus universitarios ante la realidad con la pobreza generosa de Abraham Reyes, que dio la planta baja de su casa, en el actual 23 de Enero, para que fuera la primera escuela. Esa respuesta inicial, como semilla buena que cae en tierra buena, se multiplicó, convirtiéndose en una oportunidad para miles y miles de niños, niñas, jóvenes y adultos en 19 países, en escuelas, talleres, emisoras de radio, Institutos Universitarios, Centros de Formación, Investigación y Capacitación.
Han trascurrido 56 años desde ese momento. Fueron muchos años de trabajo responsable para lograr un primer reconocimiento del Estado, muy tímido, con el otorgamiento del primer subsidio. Los veinte primeros años se subsistía con donaciones y sobre todo con la generosidad y entrega a raudales de sus maestros y trabajadores. Fueron cientos de personas, sobre todo religiosas que se contagiaron de ese espíritu del Fundador y lucharon venciendo los obstáculos. Se crecieron en la dificultad.

Por fin, el año 1991, el Estado Venezolano asumió su responsabilidad con los alumnos de los sectores populares y firmó un Convenio entre el Ministerio de Educación y la Asociación Venezolana de Educación Católica. Desde ese momento nos convertimos en socios del gobierno en su obligación de brindar el derecho a la Educación de calidad de los niños, jóvenes y adolescentes que se forman en Fe y Alegría.

Actualmente podemos decir con satisfacción, que el Estado venezolano ha cumplido el Convenio, al que le va añadiendo nuevos beneficios para los trabajadores, como por ejemplo la jubilación del personal docente. Pero todavía sentimos que no se nos considera auténticos socios en la misión de educar: no nos sentamos en la misma mesa a analizar y enriquecer temas como la formación docente, la calidad de la educación, la educación en valores o la educación para el trabajo productivo, en los que tenemos propuestas y experiencias exitosas. Tampoco se determina mediante el diálogo, lo que debe ser el PRESUPUESTO JUSTO que necesita la Educación Popular para que se cumplan los Convenios con calidad y eficiencia. Las instancias que elaboran el presupuesto, AVEC y Dirección Nacional de Educación Universitaria de Fe y Alegría, tienen gran experticia en elaborarlo. Y los resultados son obvios: cuando se aprueba el PRESUPUESTO JUSTO, el año escolar avanza con gran satisfacción del personal y de los alumnos y participantes. Cuando el presupuesto que se aprueba, es menor al solicitado, llegamos a situaciones como la que tenemos en este momento. Al personal docente bajo el Convenio MPPE – AVEC, todavía no se le ha cancelado el aumento derivado de la contratación colectiva que supone un 40%, retroactivo desde el mes de Mayo. El aguinaldo, que según promesas lo cobraremos para el 12 de diciembre, será con el sueldo “viejo”. El mes de Enero de 2012, no sólo no cobraremos el nuevo 8% de incremento, sino que el personal adscrito al MPPE cobrará un 51,2% más que nosotros. Y desconocemos la fecha en que se logrará la ansiada nivelación salarial. Lo mismo, pero amplificado, sucede con el personal que labora en los Institutos Universitarios de Fe y Alegría, que llevan 4 años cobrando 15 bolívares la hora.

Nadie que nos conozca y nos haya visitado, puede dudar de la entrega, generosidad, responsabilidad y calidad de nuestros trabajadores por brindar una Educación Popular de Calidad, que incide en el crecimiento humano de nuestros alumnos y de sus comunidades.

Fe y Alegría, al igual que los Centros subvencionados de AVEC, que respondió, responde y seguirá respondiendo a la INJUSTICIA EDUCATIVA, que a pesar de tan grandes esfuerzos todavía no se ha vencido, reclama hoy para sus estudiantes y participantes, para sus docentes y personal, JUSTICIA EN LA ASIGNACION DE SU PRESUPUESTO, que garantice, materiales didácticos, infraestructura, becas estudiantiles, comedor escolar, jubilación, salarios dignos. Nuestras familias, alumnos, docentes y trabajadores, desde nuestras escuelas, institutos universitarios, centros de capacitación, talleres, liceos, emisoras, siempre abiertos y trabajando, pedimos PRESUPUESTO JUSTO para seguir siendo respuesta educativa a la injusticia que todavía sufren los más pobres en Venezuela. Desde el esfuerzo constante, responsable y comprometido por brindar educación de calidad reclamamos PRESUPUESTO JUSTO. Desde nuestra vocación hecha servicio a los más pobres brindando oportunidades de Educación Popular integral y de promoción social, solicitamos PRESUPUESTO JUSTO.

Llegó la hora de ser más responsables todos: Gobierno, Ministerios, AVEC, Fe y Alegría…

Artículos relacionados:

email