Violencia y juventud: tema de debate en Filven 2010

Foro: Malandros: identidad, poder y seguridad

Erick Mayora

Los espacios de la IV Feria Internacional del Libro en Venezuela (Filven), no sólo han fungido como escenarios para la venta de libros y promoción de la lectura. El debate se ha hecho presente. Malandros: identidad, poder y seguridad fue el nombre del foro que se llevó a cabo en el salón Simón Rodríguez de dicha feria, que tiene lugar en el estacionamiento del Parque Generalísimo Francisco de Miranda desde el pasado viernes 12 de noviembre. El fenómeno de violencia delincuencial y su vínculo con la población joven de barrios urbanos fue el principal aspectos abordado en el marco del foro.

El control de armas, el fomento del empleo juvenil y de las capacidades productivas de los jóvenes, el hecho de permitirle a los muchachos la inserción en redes sociales, el reconocimiento de la problemática de inseguridad y violencia delincuencial y la necesidad de replantear el papel de la comunidad en la lucha contra el delito fueron algunas de las líneas de acción propuestas en la actividad para hacer frente a esa violencia que hoy envuelve principalmente, como víctimas y victimarios, a los jóvenes de barrios urbanos.

En el evento, promovido por Juventudes OTRAS, Tiuna El Fuerte y Voces Latentes, participaron como ponentes Verónica Zubillaga, investigadora del Laboratorio de Ciencias Sociales (LACSO) y de la Universidad Simón Bolívar; Andrés Antillano, profesor e investigador del Instituto de Ciencias Penales de la Universidad Central de Venezuela y Félix Caravallo, estudiante de la Universidad Bolivariana de Venezuela y líder de la comunidad El Encanto, en La Vega.

Foro con los ponentes. Foto, Erick Mayora

Para Verónica Zubillaga, la violencia delincuencial en jóvenes se da bajo cuatro lógicas de acción: como una respuesta ante la amenaza a la integridad física, como un mecanismo para la solidificación de nexos en un grupo, como una destreza profesional con la que se logra respeto y aceptación y como una forma de expresión de masculinidad que permite el reconocimiento del joven como varón dentro de su entorno.

Andrés Antillano hizo especial énfasis en manejar el tema como un asunto sumamente político para lograr avances positivos en la resolución del conflicto, entendiendo el término político en su sentido más amplio y no en el sentido técnico y operacional que se le ha dado. “La política busca responder una interrogante: ¿Cómo podemos vivir juntos?, y esa búsqueda pasa por la resolución del problema de la inseguridad”, señaló.

Por su parte, Félix Caravallo compartió con el público la experiencia de trabajo comunitario que, junto a otras personas, realiza desde hace años en el barrio donde vive. Su gestión comunitaria para combatir la violencia comenzó desde el ámbito deportivo, luego se extendió al ámbito político (a través de los consejos comunales) y a partir de 2003 ha trabajado de la mano con la Universidad Bolivariana de Venezuela. Sin embargo, Caravallo sostuvo que los proyectos no se ejecutan sino que, por el contrario, terminan muriendo en centros de documentación; por ello denunció la deuda social que tiene el Estado con los venezolanos y demandó una mayor articulación institucional del poder constituido que responda eficientemente a las comunidades. “La falta de articulación institucional es el gran enemigo en la lucha contra la delincuencia en nuestras comunidades”, señaló.

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