Crisis dejará más desempleo y pobreza en América Latina

El Centro Gumilla presentó el segundo Informe de Coyuntura Latinoamericana, que contiene una serie de datos que permiten una aproximación a la realidad de la región, específicamente del periodo que va de enero a marzo del año en curso. El presente escrito intenta reunir, a manera de síntesis, los principales aspectos contenidos en dicho trabajo

Erick S. Mayora

Foro de presidentes: el clan de los superamigosLa crisis global, develada en septiembre de 2008, en los primeros meses de 2009 sigue dando señales de intensificación. Lo que ha venido ocurriendo en las economías de los países más desarrollados avizora un panorama difícil. “En el mes de febrero, China redujo en 17% sus exportaciones y en 45% sus importaciones, lo que causa un gran impacto en la economía y el comercio mundial”.

En esta misma línea, el informe nos arroja otro dato desalentador. “El PIB de los Estados Unidos fue, en 2008, de 15 trillones de dólares. Hasta ahora, los recursos aprobados para el rescate de los bancos alcanzan un monto de 5 trillones de dólares”. En lo que va de crisis se ha inyectado a la banca un tercio de lo que fue el PIB de EEUU durante el año pasado.

Los mapas de granosPero este trabajo de investigación no se queda sólo en denunciar situaciones como las anteriores. Da elementos explicativos que permiten entender el porqué de esta situación. “La economía global podría estar entrando en una fase recesiva, lo que supone la quiebra de un modelo de crecimiento calificado, por muchos, de inestable. Un modelo caracterizado por un alto crecimiento económico con bajo crecimiento de la productividad”.

Aunque Estados Unidos es el epicentro de la crisis actual, la misma tiene efectos en países “fuertes” económicamente como China, Rusia, India e incluso en la Unión Europea, por lo que, según el informe, se generará un impacto, aun no determinado, en el tablero geopolítico global.

Sin embargo, aunque dicho impacto aún no se haya determinado, la situación muestra un retorno del Estado, como actor fundamental, a la dinámica económica mundial, interviniendo directamente en el establecimiento de reglas de juego y en la organización de la economía, cosa que el modelo liberal, esencialmente, ha intentado reducir.

Crisis global y Latinoamérica

América Latina no escapa a los efectos de la crisis financiera que vive el mundo, y que pone al descubierto la debilidad y vulnerabilidad del sistema económico predominante.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y las Naciones Unidas han previsto, para 2009, una disminución significativa del crecimiento económico en casi todos los países de la región, lo que provocará de inmediato un aumento del desempleo y la pobreza, un menor gasto social, una caída de las reservas y un incremento de la deuda pública externa e interna.

Ahora que la situación se torna crítica, los países de la región latinoamericana tendrán que afrontar paralelamente las consecuencias descritas anteriormente y una serie de problemas estructurales que no se resolvieron en un contexto de crecimiento económico.

Durante la época de bonanza “no hubo cambios de fondo (ni diversificación productiva, ni saltos tecnológicos). Pese a ser el propósito político de muchos de los actuales gobiernos, este crecimiento no se tradujo en una reducción sustantiva de la pobreza, ni mucho menos de la desigualdad, lo que dio como resultado la persistencia de algunas crisis estructurales en un contexto de prosperidad”, reza el informe de coyuntura.

Según el reporte Panorama Laboral 2008, de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), “la generación de empleo será insuficiente para el aumento de la oferta laboral y por tanto, probablemente subirán los niveles de desempleo en la región”. El director regional de la OIT, Virgilio Levaggi, advirtió que el desempleo en Centroamérica y el Caribe podría incrementarse, ubicándose en un 8,3 por ciento.

Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la CEPAL, señaló que entre los países más afectados por la crisis se encuentran México y Costa Rica con un crecimiento negativo de su PIB de -2% y -0,5% respectivamente.

Síntomas de integración

Además de la crisis mundial, la región fue analizada en el marco del proceso de integración que vive actualmente. En el informe se destaca la reunión del Consejo de Seguridad de UNASUR (CDS) como la actividad en materia de integración más importante realizada en el primer trimestre del 2009, en Santiago de Chile.

Consolidar una doctrina común que estimule la cooperación, integre las políticas de defensa y reduzca las posibilidades de conflictos bilaterales es uno de los objetivos que se persiguen con el CDS.

En la Cumbre del Progresismo, en marzo, se planteó la convivencia regional de varios modelos progresistas que buscan la democratización social e inclusión política de las mayorías. A esta cumbre asistieron representantes de Estados Unidos, Gran Bretaña y España y varios presidentes de la región como Lula da Silva, Tabaré Vázquez, Cristina Fernández y Michelle Bachelet.

Otro espacio en el que coincidieron los presidentes progresistas de la región fue en el Foro Social Mundial celebrado en Belem do Para. Este foro fue el escenario propicio para que se alzaran voces en reclamo a los países desarrollados por sus responsabilidades en la crisis que vive el mundo.

Caracas recibió dos veces, durante el primer trimestre de 2009, a los ministros de Finanzas de la ALBA, con el propósito de abordar el tema de un mecanismo de intercambio económico que no signifique erogación de divisas.

A la XXV reunión del Sistema de Integración Centroamericana (SICA), que se concretó en Nicaragua a finales de marzo, no asistieron los jefes de Estado y de Gobierno de Costa Rica, Guatemala, República Dominicana y Belice. Sólo El Salvador, Hondura y Panamá estuvieron presentes. Esta situación “da cuenta de que la integración centroamericana está lejos de concretarse; las visiones políticas, ideológicas y económicas de los países que la conforman son tan dispares que, sobre puntos tan comunes, no pueden sentarse en los mismos espacios y lograr acuerdos entre sí”.

En abril se llevó a cabo la V Cumbre de las Américas, de suma significación política para el continente, pues tanto Estados Unidos como América Latina resultaron favorecidos. El presidente Obama logró su objetivo de marcar distancia frente a la gestión desarrollada por su antecesor con respecto a la región, mientras que los países latinoamericanos tuvieron la oportunidad de medir qué tan dispuesto estaba el nuevo presidente de Estados Unidos para recomponer las relaciones. Se produjo, en pocas palabras, un mayor acercamiento entre Washington y América Latina luego del distanciamiento generado bajo la administración Bush.

Brasil y el cono sur

En Brasil hay un resentimiento económico y una situación tensa con el Movimiento Sin Tierra y con representantes de la Iglesia Católica por radicales prácticas conservadoras que alejan a la feligresía.

Chile busca apalear la crisis y recuperar mercados a través de sus más de 50 tratados de libre comercio con diferentes países.

Paraguay atraviesa un momento de escándalos presidenciales, dificultad para depurar el sistema judicial, tensión con el Movimiento Sin Tierra y lleva a cuesta el peor índice de desarrollo humano según el PNUD.

Uruguay experimenta reajustes económicos poco favorables y sus productores agropecuarios viven una descapitalización producto de la sequía.

Región andina

En Colombia el uribismo trabaja por un marco legal que permita la reelección presidencial; las FARC cambian estrategia en relación con el tema de los rehenes y Juan Manuel Santos destaca en la dinámica bilateral colombo-estadounidense.

Bolivia estrena nueva Constitución, aprobada en referéndum con el 62% de los votos. Queda abierta la posibilidad de la reelección presidencial para diciembre de este año.

Hay tensión en las relaciones bilaterales Ecuador-Brasil y Ecuador-Estados Unidos. Además, en estos primeros meses del año, se han producido protestas de organizaciones indígenas y sindicales, y de grupos ecologistas en contra de la Ley de Minería impulsada por el gobierno ecuatoriano.

Perú es el menos afectado por la crisis económica; tiene estabilidad macroeconómica y un liderazgo presidencial que crece en popularidad, según las encuestas.

A través de referéndum consultivo, Venezuela aprueba marco constitucional para la reelección continua. A la par, persisten problemas estructurales como la inflación y la especulación, además de la afectación económica causada por la caída de los precios del petróleo.

Región caribeña

República Dominicana vive un serio retroceso en materia de Derechos Humanos; se denuncian actos de corrupción en los que, por omisión, estaría implicado el presidente Leonel Fernández; la situación económica del país tiende a deteriorarse.

En Haití se percibe debilidad institucional, pues no se clarifica la situación de algunas personalidades en torno a la posibilidad de postulación a senadores en un próximo proceso electoral. Para enfrentar la crisis que caracteriza a esta nación, la misma busca fondos a través de cooperación internacional.

Cuba atraviesa una fuerte crisis económica en medio de grandes expectativas de cambio con Raúl Castro a la cabeza del gobierno. En lo que va de año se han establecido amplias relaciones internacionales, y de acuerdo a la actitud de la nueva administración estadounidense, el bloqueo parece llegar a su fin.

Centroamérica

Costa Rica, Guatemala, Nicaragua, Honduras y El Salvador han tenido que revisar y reajustar hacia la baja sus proyecciones de crecimiento de sus economías para este año. Cabe destacar, en el caso de El Salvador, el triunfo presidencial del candidato del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, desplazando al gobernante partido ARENAS, con 20 años en el poder.

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