Documento de las Escuelas Católicas sobre la violencia en Venezuela

Por unanimidad delegados al Congreso Educativo de la AVEC solicitan que la Asamblea Nacional reconozca que en Venezuela la violencia es un problema de salud pública.

Las diversas delegaciones que toman parte activa en las deliberaciones del Congreso Educativo (2008) de la Asociación Venezolana de Educación Católica aprobaron, por unanimidad, solicitar que la violencia sea reconocida como un problema de salud pública. A continuación, el texto de carta aprobada en la sesión del día de hoy, 31 de octubre de 2008.

Caracas, 31 de Octubre de 2008

A los Diputados y Diputadas de la Asamblea Nacional

(A los Candidatos y Candidatas a Gobernaciones y Alcaldias)

Los participantes en el Congreso Educativo AVEC 2008 “Nuevos Retos, Nuevos Desafíos, Nuevas Esperanzas”, educadores y educadoras de centros educativos procedentes de toda la geografía nacional, congregados para comenzar a revisar nuestro Proyecto Educativo, y como responsables de la educación de más de 500.000 alumnos y alumnas, después de reflexionar sobre la situación de violencia que se vive en el país y que nosotros constatamos y sufrimos en nuestros planteles, la cual ha sido calificada como problema de salud pública por la Organización Mundial de la Salud (OMS 2002); sensibles ante la situación de violencia de todo tipo que se vive en las comunidades que atendemos, y porque nos duele que hayan niñas, niños y jóvenes que mueren de manera violenta, o que se pierden en el camino atrapados en enfrentamientos entre bandas delictivas que están proliferando en todo el país, sin olvidar a los que se dejan seducir por este fenómeno delincuencial, y, sobre todo, porque queremos un país en paz y de paz para nuestros alumnos, sus familias, y para toda Venezuela, nos atrevemos a solicitar respetuosamente:

1. Que la Asamblea Nacional reconozca formalmente que en nuestro país la violencia se ha convertido en un problema de salud pública, y por tanto, sujeto a prevención.

2. Que este reconocimiento genere acciones concretas al respecto.

3. Que se destinen recursos suficientes para ampliar la cobertura escolar, así como para financiar espacios y programas para la recreación sana, derecho contemplado en la LOPNA y que no está garantizado, sobre todo en los sectores más desposeídos.

4. Que se creen servicios gratuitos para diagnosticar y tratar problemas neuro-psiquiátricos en niños, niñas, jóvenes y familiares, permitiendo abordar estas dolencias, raíz de muchos casos de violencia intrafamiliar y juvenil.

5. Que se promuevan campañas integrales por la paz, que incluyan operativos de desarme en todo el país, brindando alternativas de estudio, trabajo y recreación.

No estamos pidiendo nada para nosotros sino para el país, y, sobre todo, para las niñas, los niños y jóvenes de cuyo presente y futuro somos responsables.

Como educadores y educadoras, nos comprometemos a apoyar todas las acciones que Ustedes emprendan, a participar en la formación de los niños, las niñas y los jóvenes, potenciando la cultura, la música, el deporte y la espiritualidad, en un trabajo conjunto con las comunidades y las organizaciones vecinales, que favorezca la disminución de los niveles de violencia creando una cultura de paz.

Señores Diputados, como nuestros representantes, esperamos que se hagan eco de estas inquietudes y promuevan acciones urgentes y concretas para su superación.

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