Construyendo la unidad sindical nacional democrática

José Ignacio Arrieta sj

A fines de Marzo, tal como lo escribimos en Sic-Semanal, se dio el acta de defunción a la CLAT (Confederación Latinoamericana de Trabajadores, filial de la CMT, antigua CLASC) y a la ORIT, (Organización Regional Interamericana de Trabajadores, filial de la CIOLS). Y se fundaba desde un punto de vista unitario la Confederación Sindical de las Américas (CSA). Con ello se pretendía unir al sindicalismo disperso ideológicamente pero cada vez más cercano en sus luchas e ideologías a favor de un humanismo integral.

La unidad frente a la dispersión y las exclusividades es el leitmotiv de nuestro tiempo. Si se busca la integración en los diversos intentos de relaciones americanas, esto no puede darse sin que los trabajadores den un signo y un lucha por la unidad. Como confederación regional que es la CSA debía seguir el paso de la desaparición de sus centrales o confederaciones mundiales, la CIOLS y la CMT. La CIOLS (la confederación de la socialdemocracia y de la independencia que aglutinaba a la ORIT también recibía su acta de defunción así como la CMT (Confederación Mundial del Trabajo que había sucedido a la CISC, confederación sindical de sindicatos cristianos). Así como ésta había evolucionado desde su confesionalidad cristiana a una visión de personalización y humanismo integral y como la CIOLS lo había hecho desde su banderas antimarxistas hacia un visión más abierta hacia el humanismo, ahora era hora de darles también el acta de defunción para crear una confederación mundial que sostenga las luchas oabreras de quienes luchan por los desarrollos universales del ser humano y la personalización.

No es ya el momento de la confrontación ni de la partidización del mundo obrero, sino el de la unidad en las luchas contra los opresores de la libertad sindical y su autonomías, llámense patronos privados o Estados. Nace así la CONFEDERACIÓN SINDICAL INTERNACIONAL (CSI)..

Esta tiene como tarea el privilegiar la vida de los pueblos y colectividades donde todos quepan y nadie quede excluido ni por razones políticas, económicas, sociales, culturales o religiosas. La unidad de las luchas sindicales es lo que aglutina a los trabajadores del mundo, dando vida al deseo de Marx “Proletarios del mundo uníos”.

Tenemos entonces ya el eslabón de la unidad mundial y de la unidad regional con la CSI y con la CSA. Pero ahora falta ahora que esta unidad sea alimentada desde la unidad nacional que actualmente todavía luce dividida.

Así en Venezuela tenemos a la CTV afiliada a CSA, antes lo era a la ORIT. CODESA y CGT también ahora afiliados a CSA, ya que antes lo estaban a CLAT. Por otro lado tenemos a ASI (Asociación Sindical Independiente) que no es central pero tiene una buena afiliación sindical y ha estado en los orígenes del nacimiento de la CSA y tiene a su secretaria general en la junta directiva de la CSA.

Esto hace indispensable la unión de estas centrales sindicales para estar afiliadas como única confederación venezolana a la CSA.

Sin embargo esto no puede hacerse de modo vertical por mandato de un presidente de la República como acaba de suceder con el sindicalismo amarillista y vertical del gobierno aquí en Venezuela. Ello debe hacerse con el respeto a la autonomía y libertad sindical. Es decir que la unión debe ser decidida desde las bases y sus dirigentes mismos y no desde posiciones externas.

La unidad es un requisito fundamental para la lucha como lo estamos viviendo en Venezuela en el área política entre quienes apoyan al gobierno y quienes le son opuestos a éste. La unidad hoy es el grito de victoria.

Por ello se requiere la desaparición de nuestras centrales sindicales y la construcción de una realmente democrática y libre, autónoma e independiente, nacida desde las bases y que ella esté afiliada así a la CSA.

Desde este espíritu las centrales y sindicatos que nacieron desde los postulados de inspiración cristiana y que hoy se amplían hasta una visión humanista desde una perspectiva integral están haciendo un gran esfuerzo de unidad.

Las reuniones y la unidad se hacen primero entre CGT, CODESA, ASI y sindicatos de la educación. En el fin de semana del 1º de Agosto se reunieron en la UTAL como un espacio más para discutir la importancia de la unidad y la necesidad de la integración. Allí vieron sus principios y valores a ser salvaguardados. Sus fortalezas y debilidades y el estado del arte de cada organización.

Algunos invitados académicos les ayudaron a reflexionar para que ellos tomaran sus decisiones. Sabemos que el problema del poder y del dominio es su gran enemigo y ellos están conscientes. La unidad en teórico es plausible, pero cuando se entrecruzan los intereses en confrontación aparecen los problemas. Por ello el desprendimiento es quicio fundamental para la unidad. Esperemos que sean capaces para poder integrarse a la CSA para bien del pueblo pobre latinoamericano.

Ya con la tarea hecha por estas organizaciones podrán expeditamente establecer conversaciones y búsquedas de consenso con la CTV, de modo que se pueda constituir una sola central en Venezuela, originada en el consenso, la autonomía y libertad democrática y que se diferencie de la que se impone amarillísticamente desde el régimen de gobierno.

Ojala den estas centrales testimonio de servicio, humildad y desprendimiento para que sigan construyendo la unidad innegociable del mundo del trabajo

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