El aumento del ingreso real de los más pobres

Jesús E. Machado

Hace décadas la sociedad venezolana presenta, entre sus problemas estructurales, serias diferencias significativas en la distribución de bienes y servicios, así como desigualdades en el goce y disfrute de derechos civiles,  lo que general exclusión de la ciudadanía social y afecta las posibilidades de un mejor vivir.

La última encuesta divulgada este presente mes por la empresa de recolección de información Datanálisis sobre Tendencias de Consumo en Estratos de Bajos Ingresos, revela que los estratos socioeconómicos D y E, que concentran un poco más del 80% de la población, han aumentado sus ingresos económicos lo que causa un efecto directo en su capacidad de consumo.

Según las mediciones realizadas por esta empresa, el estrato D ha tenido un aumento real de sus ingresos en 60% y el estrato E en 100%, aumentos que se han producido de manera ascendente y constante en los últimos 8 años.

Si cruzamos esta información con la aportada por el Banco Central de Venezuela (BCV) en la serie estadística considerada desde el año 99 al 2005, donde señala que el consumo final de los hogares en el mercado interno, demuestra que se ha mantenido en constante crecimiento, disparándose a más de 16% en los años comprendidos entre 2003 y 2005.

A esto habríamos que añadir la información del mismo BCV en su tabla estadística sobre Comercio al por mayor y por menor en su índice de volumen de ventas, al señalar que el periodo julio 2006-julio 2007 estás han tenido un incremento de 35,14 %

La misma Datanálisis ha señalado en su investigación que el 2007 sería el cuarto año consecutivo en que el consumo crecería un 16%. La adquisición de bienes y servicios se incrementó en un 18% en promedio, que según esta investigación, la cifra marcaría un record en la economía venezolana. El consumo de los estratos D y E registró un 22% de aumento. Es bueno destacar que el consumo de alimentos también aumentó 12% en los dos primeros meses del 2007.

Estos datos leídos desde la perspectiva de algunos de los métodos de medición de pobreza, como los directos o los indirectos, muestran un avance alentador sobre la superación de la pobreza en Venezuela. Largas décadas de negación de acceso a alimentos con calidad nutritiva y de bienes y servicios van siendo progresiva y sostenidamente resueltas. Es mucho el camino que nos falta por recorrer aún pero lo vamos haciendo.

Revisar la calidad del gasto de los estratos socioeconómicos D y E, la falta de ahorro, la inclusión a través del consumo, el modo de distribución de la renta petrolera y la no superación de la contradicción capital-trabajo, la política expansiva del gasto público, el aumento de ingresos provenientes de la actividades no productivas y las políticas de Estado sostenidas en el tiempo para erradicación de la pobreza, serán temas de otras notas.

El que los sectores mayoritarios venezolanos vayan superando el terrible flagelo del empobrecimiento estructural es un hecho que lo recibimos con mucho agrado.

Artículos relacionados:

email